Moscú busca por todas las formas el control de Ucrania y lo hará con cualquier medio posible
Debido a los acontecimientos de secuestrar al Dictador de Venezuela, Nicolas Maduro, y lo que conlleva este hito, ponen a la directiva pro-ucrania ante el entusiasmo, pues si los aliados se debilitan así lo hace Rusia.

Rusia y los espacios políticos del mundo euroasiático
Los bolcheviques impulsaron la República Socialista Soviética Persa entre 1920 y 1921 en Gilán, buscando proyectar la revolución proletaria hacia India, pero fracasaron militarmente.
El Ejército Rojo se retiró del Caspio y dejó a sus aliados locales expuestos, quienes cayeron rápidamente, cerrando uno de los experimentos revolucionarios más olvidados del siglo XX.
Un siglo después, Irán reaparece como objetivo de exportación revolucionaria, ahora alentada por halcones estadounidenses e israelíes que evocan escenarios similares al Maidán ucraniano.
Aunque el régimen teocrático enfrenta rechazo interno, la amenaza de intervención extranjera fortalece su resistencia, pues muchos iraníes temen repetir los colapsos de Siria o Libia.
Esto explica la mirada europea de Moscú: Putin prioriza ganar la guerra en Ucrania y usa alianzas y despliegues externos solo para desgastar recursos occidentales.
La fijación de la administración Trump con forzar cambios de régimen en Irán, Venezuela y Groenlandia beneficia a Moscú, porque dispersa a Washington en frentes innecesarios.
Mientras Estados Unidos se enreda en proyectos geopolíticos riesgosos, intenta presentarse como mediador casi neutral en Ucrania, una combinación que favorece los intereses estratégicos del Kremlin.
Detrás de lo absurdo asoma una lógica simple: Trump evita el ajedrez complejo con Putin y elige rivales más débiles, donde los costos políticos y estratégicos resultan menores.
Referencia
Ragozin, L. (2026, 18 enero). Just like Venezuela, Iran, too, is expendable for Russia. Al Jazeera. https://www.aljazeera.com/opinions/2026/1/18/just-like-venezuela-iran-too-is-expendable-for-russia