Cerca de los 400 millonarios y multimillonarios de 24 diferentes países piden a los lideres mundiales que aumentes los impuestos a los superricos, pues insinúan que han estado comprando influencia política.
Esta carta que coincide con la reunión del Foro Económico Mundial en Davos, tiene como exigencia el de cerrar la brecha ente superricos y los ciudadanos.

Y es que dentro de las afirmaciones está el hecho de que la riqueza extrema esta contaminando la política actual lo que impulsa la exclusión social y la emergencia climática.
El orador denunció que oligarcas globales concentraron riqueza extrema, capturaron democracias, dominaron gobiernos, limitaron medios, controlaron tecnología y profundizaron pobreza, exclusión social y crisis ambiental.
Sostuvo que ese poder devora valores compartidos por ricos y pobres, ampliando deliberadamente la brecha entre una élite dominante y el resto de la sociedad.
Afirmó que la evidencia resulta innegable cuando incluso millonarios admiten que la riqueza extrema les costó todo a los demás.
Advirtió que ese reconocimiento colectivo demuestra que la sociedad avanza peligrosamente hacia un precipicio político, social y económico cada vez más profundo.
Una encuesta realizada, arrojó que el 77% de los millonarios de países del G20 tienen alguna injerencia en la escena política.
La encuesta a 3.900 millonarios del G20 reveló que tres quintas partes creen que Trump dañó estabilidad económica global, antes de amenazas arancelarias por Groenlandia.
