
Las olas de calor en el norte de Italia están afectando incluso a los llamados “bancos de queso”, almacenes climatizados donde se conservan cientos de miles de ruedas de Parmigiano Reggiano que sirven como garantía para préstamos concedidos a productores de leche. El banco Credito Emiliano (Credem) utiliza este sistema desde 1953, y su filial almacena actualmente más de medio millón de piezas, valoradas en más de 300 millones de euros. Los productores pueden recibir por adelantado entre el 60 % y el 80 % del valor del queso mientras este madura, lo que les permite obtener financiación durante el largo periodo necesario antes de poder venderlo.
El problema es que las temperaturas extremas están haciendo mucho más costoso mantener estas instalaciones en las condiciones adecuadas. Durante el pico de calor de este verano, el consumo diario de energía de las cámaras de almacenamiento aumentó aproximadamente un 30 %, obligando al banco a invertir en nuevos sistemas de refrigeración, aislamiento y generación de energía renovable. El impacto también comienza en las explotaciones ganaderas: cuando las temperaturas superan los 40 °C, las vacas comen menos y producen hasta un 10 % menos de leche. Esto es especialmente importante porque las normas de producción del Parmigiano limitan las zonas donde puede elaborarse y exigen que el ganado sea alimentado con productos cultivados localmente, por lo que una temporada seca también afecta al suministro de forraje.
La situación demuestra cómo el calor extremo puede generar efectos económicos indirectos que se extienden por toda una cadena de producción. Italia produjo 4,19 millones de piezas de Parmigiano Reggiano en 2025, con una facturación al consumidor cercana a los 4.000 millones de euros, por lo que cualquier reducción de la producción o aumento de los costes puede afectar a productores, bancos y consumidores. El artículo señala que los efectos del calor pueden aparecer con retraso: un problema en las explotaciones ganaderas puede convertirse meses después en mayores costes para las empresas que almacenan y financian el queso. Así, el cambio climático no solo representa un problema agrícola, sino también un riesgo creciente para las actividades financieras y económicas relacionadas con la producción de alimentos.
Referencias:
Mealha, Q. (2026k, agosto 11). El calor extremo tensiona los «bancos de queso» italianos, donde el Parmigiano avala los créditos. Euronews. https://es.euronews.com/business/2026/08/11/el-calor-extremo-tensiona-los-bancos-de-queso-italianos-donde-el-parmigiano-avala-creditos