El domingo 7 de septiembre se celebraron elecciones locales en la Provincia de Buenos Aires para elegir a diputados, senadores y consejeros provinciales. En la madrugada del 8 de septiembre, con 87% de los votos escrutados, quedaba claro que el peronismo-kirchnerismo, principal oposición política al proyecto libertario del presidente Javier Milei, había ganado holgadamente la elección.
Con la participación del 63.25% del padrón electoral de la provincia, lugar donde habitan 14 millones de votantes, el peronismo, representado por Fuerza Patria, obtuvo el 46.96% de los votos contra el 33.86% de los cercanos al proyecto oficialista de Milei, más de 13 puntos de diferencia.
La derrota oficialista en la provincia de Buenos Aires es un duro golpe al presidente Milei y a su partido, La Libertad Avanza, debido a la importancia político electoral de la provincia, la cual concentra alrededor del 37% del padrón electoral nacional.
Por otra parte, figuras reconocidas del peronismo, como la expresidenta Cristina Fernández, celebraron los resultados. Uno de los peronistas más beneficiados por los resultados es el gobernador de la provincia, Axel Kicillof, quién, según analistas, se empieza a perfilar como una opción del peronismo rumbo a la elección presidencial del 2027.
La derrota electoral llega en un momento complicado para el gobierno de Milei donde un cúmulo de adversidades económicas, escándalos de corrupción y recortes al gasto público, que ha aumentado las cifras de desempleo, golpean la imagen del oficialismo rumbo a la elección nacional de octubre donde se renovará buena parte del poder legislativo nacional.