Tras casi tres semanas de enfrentamientos ininterrumpidos, Tailandia y Camboya han acordado un alto el fuego inmediato que pone fin a la peor escalada militar entre ambos países en décadas. El conflicto, marcado por ataques aéreos, artillería pesada y lanzamientos de cohetes, dejó al menos 101 muertos y cerca de 700.000 personas desplazadas, evidenciando la fragilidad de la seguridad regional incluso entre Estados miembros de la ASEAN. La violencia hizo saltar por los aires una tregua previa y expuso los límites de los acuerdos temporales frente a disputas históricas no resueltas.
El pacto contempla el cese total de ataques contra civiles, infraestructuras y objetivos militares, así como el compromiso de evitar provocaciones y mantener los despliegues actuales sin refuerzos adicionales. También incluye medidas para frenar la desinformación y establece canales de comunicación directa entre las cúpulas militares y de defensa de ambos países. La ASEAN asumirá un papel de supervisión, reforzando su función como garante de estabilidad regional en un momento crítico para su credibilidad diplomática.
En el trasfondo del conflicto persiste una disputa fronteriza de raíz colonial, agravada por la falta de una demarcación clara en zonas donde se ubican antiguos templos hinduistas de gran valor simbólico. Estos enclaves, vinculados al legado del imperio jemer, han convertido cada incidente militar en una cuestión de identidad nacional y orgullo histórico, alimentando tensiones recurrentes desde hace décadas y provocando estallidos periódicos de violencia.
Las próximas 72 horas serán clave para comprobar la solidez del alto el fuego y abrir la puerta al retorno de los desplazados. Aunque la presión internacional (incluida la ejercida previamente por Estados Unidos) ha influido en la contención del conflicto, el desafío de fondo sigue siendo transformar esta tregua en una solución duradera. La estabilidad dependerá menos de amenazas externas y más de la capacidad de Bangkok y Phnom Penh para resolver, por vías bilaterales, un conflicto que demuestra cómo las heridas del pasado siguen condicionando la política del sudeste asiático.
Referencia:
Bonet, I. (2025, December 27). Tailandia y Camboya pactan el fin de unos choques que dejan un centenar de muertos y 700.000 desplazados. El País. https://elpais.com/internacional/2025-12-27/tailandia-y-camboya-pactan-el-fin-de-unos-choques-que-dejan-un-centenar-de-muertos-y-700000-desplazados.html
