El reconocimiento israelí de Somalilandia agita el Golfo por sus implicaciones estratégicas

El reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel ha sacudido el tablero geopolítico del Cuerno de África y Oriente Próximo en tiempo récord. Al convertirse en el primer país en dar ese paso, el Gobierno de Benjamín Netanyahu ha desatado una oleada de condenas internacionales que ya han llegado al Consejo de Seguridad de la ONU. La decisión afecta a una región separatista estratégica, con acceso al mar Rojo y cercana a Yemen, y reabre debates sensibles sobre soberanía, derecho internacional y equilibrio regional.

Más allá del gesto diplomático, el movimiento se interpreta como una apuesta de seguridad ligada directamente a la rivalidad con Irán y, en particular, a la amenaza de los hutíes en el mar Rojo. Analistas subrayan que Somalilandia ofrece a Israel ventajas clave para inteligencia y posible despliegue militar, en un contexto en el que los ataques con drones y la interrupción del comercio marítimo se han convertido en un problema central. La ubicación permitiría reducir distancias operativas y mejorar la capacidad defensiva frente a amenazas que han burlado sistemas israelíes en los últimos años.

Manifestación en Somalia contra el reconocimiento israelí de Somalilandia, en la que participantes pisan un cartel con una imagen de Benjamín Netanyahu, este domingo en Mogadiscio.

El reconocimiento también ha reavivado sospechas sobre planes para reubicar población palestina fuera de Gaza, una posibilidad que varios países vinculan (aunque sin pruebas públicas) a acuerdos no revelados con Hargeisa. Al mismo tiempo, la medida ha generado fuertes reacciones en Somalia, África y Oriente Próximo, mientras actores como la Unión Europea han optado por una respuesta más contenida. El silencio de algunos países árabes firmantes de los Acuerdos de Abraham contrasta con el rechazo explícito de otros 21 Estados, que alertan de riesgos para la paz regional.

En el trasfondo aparece una competencia estratégica más amplia: Turquía e Israel emergen como rivales directos en África Oriental, Siria y Gaza. Para algunos expertos, el reconocimiento de Somalilandia funciona como un “doble golpe”: limita la influencia iraní y, al mismo tiempo, desafía el peso turco en Somalia. El resultado es una decisión que, lejos de ser simbólica, apunta a redibujar alianzas, tensiones y prioridades en una de las regiones más frágiles y disputadas del mundo.

Referencia:

Pita, A. (2025h, December 30). El reconocimiento israelí de Somalilandia agita el Golfo por sus implicaciones estratégicas. El País. https://elpais.com/internacional/2025-12-30/el-reconocimiento-israeli-de-somalilandia-agita-el-golfo-por-sus-implicaciones-estrategicas.html