Venezuela inicia un nuevo mandato legislativo en medio de una calma tensa y una sensación de irrealidad política tras la detención de Nicolás Maduro. Mientras el país amanece en silencio, las instituciones se apresuran a proyectar normalidad y continuidad. En ese vacío de poder emerge Delcy Rodríguez, investida como presidenta encargada ante una Asamblea Nacional dominada casi por completo por el chavismo, en una escena que busca cerrar filas frente a una crisis sin precedentes y bajo la sombra directa de Estados Unidos.
La juramentación de Rodríguez y el estreno del nuevo Parlamento respondieron a un guión cuidadosamente diseñado para reafirmar la cohesión del régimen. Con una mayoría obtenida en elecciones cuestionadas y apenas 12 diputados opositores en los escaños, el chavismo defendió la narrativa del “secuestro” de Maduro y denunció una agresión imperialista. Al mismo tiempo, Maduro comparecía en Nueva York por narcoterrorismo, reforzando el contraste entre la imagen de continuidad interna y la fractura real del poder presidencial.

El futuro político inmediato permanece envuelto en la ambigüedad. El Tribunal Supremo calificó la captura de Maduro como “ausencia forzada” y habilitó a Rodríguez para asumir el Ejecutivo, aunque la Constitución no contempla un escenario similar. Los plazos legales, la duración del mandato interino y la convocatoria a elecciones son incógnitas abiertas, agravadas por las declaraciones imprecisas de Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos “gobernará” Venezuela mientras decide cuándo celebrar comicios.
En este contexto, la oposición aparece arrinconada y fragmentada. Desde el hemiciclo, el pequeño bloque opositor denunció la persecución política, exigió la liberación de presos y se negó a legitimar lo que considera una institucionalidad de fachada. Fuera del país, figuras clave como María Corina Machado observan cómo el tablero cambia sin ellas y cómo incluso Washington cuestiona su liderazgo. Entre estados de excepción, mayor vigilancia y un discurso de transición aún indefinido, Venezuela entra en una nueva etapa donde la apariencia de estabilidad convive con una profunda incertidumbre sobre quién gobierna realmente y hacia dónde se dirige el país.
Referencia:
Martín, M., & Singer, F. (2026, 5 enero). Delcy Rodríguez se instala en el poder en una Venezuela sin Maduro y a la sombra de Trump. El País América. https://elpais.com/america/2026-01-05/delcy-rodriguez-se-instala-en-el-poder-en-una-venezuela-sin-maduro-y-a-la-sombra-de-trump.html
