Elon Musk, propietario de X y de su herramienta de IA Grok, ha decidido limitar la generación y edición de imágenes únicamente a suscriptores de pago, tras una ola de denuncias por la creación de contenidos sexualizados y violentos contra mujeres y niñas sin consentimiento. La medida llega bajo fuerte presión política y social, con amenazas de sanciones e incluso prohibiciones por parte de varios Gobiernos, entre ellos el español, que alertaron sobre vulneraciones graves a derechos fundamentales como la intimidad, la propia imagen y el honor.
El detonante fue la rápida proliferación, a finales de año, de imágenes pornográficas falsas, simulaciones de agresiones y feminicidios generadas con IA, cuya difusión superó la capacidad de reacción de los reguladores. En España, la ministra Sira Rego pidió a la Fiscalía investigar posibles delitos de violencia sexual contra la infancia vinculados a la plataforma. Pese a ello, Musk optó por una respuesta limitada: restringir el acceso, pero no impedir técnicamente la generación de este tipo de contenidos.
La decisión refleja una postura clara del empresario: trasladar la responsabilidad legal al usuario. Musk sostiene que X y Grok no son responsables de los usos ilícitos, sino quienes crean o difunden el material. Este enfoque choca con la interpretación de expertos en derecho digital, como Ricard Martínez, quien subraya que las plataformas tienen la obligación legal de prevenir de forma proactiva la creación y circulación de contenidos ilícitos, y no sólo reaccionar una vez producidos.
El debate va más allá de la moderación de contenidos y apunta a un problema estructural del uso de la IA. Más del 90% de las agresiones con imágenes no consentidas afectan a mujeres, y estas prácticas alimentan fenómenos como la sextorsión y el acoso digital. Como advierte la académica Mary Anne Franks, las mujeres están siendo el primer objetivo visible de estos abusos, pero el impacto se extenderá a la política, los procesos democráticos y la esfera pública. La reacción de X, aunque significativa, deja abierta la pregunta de si llega demasiado tarde y si es suficiente frente a un problema que crece más rápido que las soluciones regulatorias.
Referencia:
Limón, R. (2026, Enero 9). Elon Musk limita las funciones de edición de imágenes de Grok ante la avalancha de pornografía no consentida. El País. https://elpais.com/tecnologia/2026-01-09/elon-musk-limita-las-funciones-de-edicion-de-imagenes-de-grok-ante-la-avalancha-de-pornografia-no-consentida.html
