
China cumplió su objetivo oficial de crecimiento del PIB del 5 % en 2025, una meta que se había moderado en los últimos años desde los niveles del 6 % o más de años anteriores. Según los datos oficiales, la economía de la segunda mayor del mundo se expandió esa cantidad al cierre del año, apoyada especialmente por el dinamismo de las exportaciones, que compensaron la debilidad de otros componentes de la actividad.
Sin embargo, hay señales claras de que este crecimiento es desigual y frágil por dentro: el ritmo de expansión se moderó hasta el 4,5 % interanual en el cuarto trimestre, el nivel más bajo desde finales de 2022, y el gasto de los hogares y la inversión empresarial siguen siendo débiles. La fuerte contribución de las exportaciones ayudó a alcanzar el objetivo, pero con un superávit comercial récord, mientras que el consumo interno mostró poco vigor y la inversión se mantuvo tibia, lo que limita la fortaleza real de la economía.
Los economistas advierten que depender tanto de las exportaciones para lograr el crecimiento no es sostenible a largo plazo, especialmente si otras economías suben sus aranceles o reducen compras de bienes chinos. Además, políticas destinadas a estimular el consumo o reactivar la inversión aún no han logrado un impacto fuerte, lo que podría justificar más apoyo político o estímulos en 2026 para evitar una desaceleración mayor.
Referencias:
China logra el objetivo de crecimiento del 5%, pero la débil demanda muestra otra realidad. (2026, 19 enero). Euronews. https://es.euronews.com/business/2026/01/19/china-logra-el-objetivo-de-crecimiento-del-5-pero-la-demanda-debil-muestra-otra-realidad