Los jefes de gobierno de la Unión Europea se reúnen este jueves en Bruselas para enfrentar un dilema clave: definir si Estados Unidos sigue siendo un aliado estratégico.
El encuentro se desarrolla bajo la sombra del presidente estadounidense Donald Trump, cuyo giro político domina la agenda y condiciona la relación trasatlántica.

Desde el inicio, el tono de la cumbre lo marcó Christine Lagarde, quien reclamó revisar a fondo el vínculo entre Bruselas y Washington.
Mientras tanto, persisten dudas en Bruselas sobre el alcance real del acuerdo anunciado por Trump para suspender nuevos aranceles contra Europa.
Además, la tensión aumentó tras las reiteradas declaraciones de Trump sobre Groenlandia, rechazadas de forma tajante por Dinamarca.
Sin embargo, diplomáticos europeos detectaron un giro inesperado del mandatario estadounidense, cuya dureza se esperaba mayor durante el foro de Davos.
Según fuentes comunitarias, tres factores explican ese cambio, comenzando por el despliegue simbólico de tropas europeas junto a fuerzas danesas en Groenlandia.
Asimismo, dos fondos de pensiones de Dinamarca y Suecia anunciaron su salida de inversiones en Estados Unidos, enviando una señal política y financiera relevante.
Aunque los montos eran limitados, el gesto alertó sobre una posible reacción en cadena con impacto en la Reserva Federal.
Por otra parte, dirigentes europeos estimaron que un ataque a un aliado de la OTAN habría generado una fuerte crisis institucional en Washington.
En ese contexto, los líderes de los 27 debaten el nuevo rol de Estados Unidos, que muchos ya perciben más como rival que como socio.
Salvo Hungría y Eslovaquia, predomina la idea de que Trump quebró décadas de confianza transatlántica.
Ese diagnóstico lo reforzó Lagarde al calificar la situación como la mayor advertencia estratégica recibida por Europa.
Por ello, la presidenta del BCE pidió un análisis integral para fortalecer sectores clave frente a un mundo dominado por grandes potencias. Las declaraciones del canciller alemán Friedrich Merz subrayaron la urgencia de reforzar defensa, competitividad y unidad política europea. Europa asume así que, ante la incertidumbre estadounidense, deberá prepararse para garantizar su seguridad con mayor autonomía.
Referencia
Martín, I. (2026, 22 enero). Los jefes de gobierno de la UE se reúnen en Bruselas para responder un dilema: ¿Estados Unidos pasó de aliado a enemigo? Clarín. https://www.clarin.com/mundo/jefes-gobierno-ue-reunen-bruselas-responder-dilema-estados-unidos-paso-aliado-enemigo_0_5JbSpBmJ2K.html
