Los incendios forestales que azotan el sur de Sudamérica han dejado un panorama devastador: muertes, cientos de heridos, miles de hectáreas calcinadas y graves daños ambientales en Argentina y Chile. En la Patagonia argentina, más de 220.000 hectáreas han ardido desde el inicio del año, impulsadas por una sequía extrema y condiciones climáticas que vuelven al fuego más impredecible y agresivo. En Chile, las llamas han consumido más de 65.000 hectáreas y han provocado decenas de muertes, afectando especialmente zonas donde conviven áreas urbanas, plantaciones forestales y vegetación nativa.

Más allá de las cifras, los incendios revelan problemas estructurales: el cambio climático, la expansión humana en zonas de riesgo y decisiones históricas de manejo forestal, como la introducción de especies exóticas altamente inflamables, han creado un escenario propicio para catástrofes cada vez más frecuentes. La destrucción del bosque nativo implica también la pérdida de biodiversidad única, como el huemul, una especie en peligro de extinción, y altera ecosistemas fundamentales para la estabilidad del suelo, el agua y el clima regional.
Las consecuencias ambientales son profundas y de largo plazo: erosión del suelo, contaminación de fuentes de agua, aumento de emisiones de carbono y deterioro de la calidad del aire, lo que retroalimenta el cambio climático. Expertos señalan que desde mediados de la década de 2000 se observa un cambio persistente en el clima regional que favorece incendios más severos, lo que demuestra que estas tragedias ya no son eventos aislados, sino parte de una tendencia estructural.

Frente a este panorama, la discusión se centra en la prevención y en la debilidad de las políticas públicas. En Argentina, se denuncia la falta de presupuesto y ejecución de la ley de manejo del fuego; en Chile, la ausencia de una legislación integral sobre incendios forestales. Organizaciones ambientales y especialistas coinciden en que la solución no pasa solo por apagar incendios, sino por transformar el modelo de gestión territorial, fortalecer la prevención, invertir en ciencia y educación ambiental y enfrentar el cambio climático como una prioridad política.
Referencia:
Alonso, J. (2026, February 1). Fuego en la Patagonia: Argentina y Chile en la encrucijada. dw.com. https://www.dw.com/es/incendios-en-la-patagonia-argentina-y-chile-luchan-contra-las-llamas-y-sus-consecuencias/a-75745353
