
La Comisión Europea está estudiando acelerar el uso de nuevas herramientas comerciales para responder a lo que considera prácticas desleales de China. Bruselas sostiene que las empresas chinas continúan beneficiándose de importantes subsidios estatales, exceso de capacidad industrial y otras ventajas que distorsionan la competencia en el mercado europeo. Ante esta situación, la UE busca reforzar sus mecanismos de defensa comercial para proteger a las industrias europeas y reducir su dependencia de productos procedentes del gigante asiático.
La iniciativa contempla acelerar investigaciones sobre productos chinos y aplicar con mayor rapidez instrumentos como aranceles, restricciones a las inversiones o medidas contra las subvenciones consideradas injustas. Estas acciones forman parte de la estrategia europea de “reducción de riesgos” (de-risking), cuyo objetivo no es romper las relaciones comerciales con China, sino garantizar que la competencia sea más equilibrada y que sectores estratégicos europeos, como las tecnologías limpias o las materias primas críticas, no dependan excesivamente de un solo proveedor.
Aunque la Comisión insiste en que mantiene abierto el diálogo con Pekín, también deja claro que está dispuesta a actuar si no observa cambios en las prácticas comerciales chinas. Algunos Estados miembros apoyan una postura más firme para proteger la competitividad europea, mientras que otros prefieren evitar una escalada que pueda afectar las relaciones económicas con uno de los principales socios comerciales de la Unión Europea. En cualquier caso, el debate refleja el endurecimiento gradual de la política comercial europea frente a China y la intención de defender con mayor firmeza los intereses económicos del bloque.
Referencias:
Corlin, P. (2026a, julio 14). La UE prepara una nueva ofensiva comercial contra China antes de octubre. Euronews. https://es.euronews.com/my-europe/2026/07/14/bruselas-valora-acelerar-su-ataque-comercial-contra-china