Al menos 14 muertos, entre ellos tres niños, por las lluvias torrenciales en una Gaza desamparada

La tormenta Byron ha golpeado con fuerza a una Gaza devastada tras más de dos años de destrucción israelí, dejando al descubierto la extrema vulnerabilidad de una población que vive mayoritariamente en tiendas de campaña y estructuras dañadas. Las autoridades han registrado 14 muertos (incluidos tres niños) debido a derrumbes, hipotermia y el colapso de edificios previamente bombardeados. Los equipos de rescate, con recursos muy limitados, han recibido más de 4.300 llamadas de auxilio y reportan que cerca de 27.000 tiendas han quedado inutilizadas por las inundaciones y los fuertes vientos. La caída de viviendas e infraestructuras, como ocurrió en Beit Lahiya donde se derrumbó un edificio de cinco pisos, demuestra la fragilidad extrema del territorio.

Un desplazado palestino rodeado de agua en un campamento en Nuseirat, este viernes.

Las víctimas continúan acumulándose mientras las condiciones empeoran. Niños como Hadil al Masri, de nueve años, y un bebé llamado Taim al Jawaja murieron por hipotermia en refugios improvisados, sumándose a otros casos similares. La ONU estima que Gaza necesita al menos 300.000 refugios adecuados, pero la entrada de materiales sigue bloqueada por Israel incluso bajo el actual alto el fuego. Las tiendas que utiliza la población suelen ser apenas plásticos sostenidos con restos metálicos, y la falta de maquinaria pesada obliga a los gazatíes a rescatar víctimas con herramientas mínimas. Testimonios como el de Hani Ziara muestran la precariedad extrema: con cada ráfaga de viento, las familias deben sostener los postes para evitar que sus refugios colapsen.

Un palestino carga sus pertenencias en un campamento de refugiados inundado en Nuseirat, este viernes.

Organismos internacionales han alertado también del riesgo sanitario que se avecina. La falta de drenaje, sistemas de protección y materiales básicos afecta a los casi 800.000 desplazados que viven en zonas bajas propensas a inundaciones. La OMS advierte que la combinación de frío, agua contaminada y falta de saneamiento provocará un aumento de infecciones respiratorias, hepatitis y enfermedades diarreicas. Estos serán los“muertos invisibles” de la invasión: personas que fallecen por las condiciones creadas por la guerra. Aunque Israel ha reducido sus ataques durante la tregua, sigue provocando víctimas casi a diario, sumando ya 383 muertos durante este periodo, en un contexto en el que la destrucción y la vulnerabilidad humanitaria no dejan de agravarse.

Un hombre achica agua en un campamento de desplazados inundado en Nuseirat, este viernes.

Referencia:

Pita, A. (2025, December 12). Al menos 14 muertos, entre ellos tres niños, por las lluvias torrenciales en una Gaza desamparada. El País. https://elpais.com/internacional/2025-12-12/varios-muertos-entre-ellos-ninos-por-las-lluvias-torrenciales-en-una-gaza-desamparada.html