Las declaraciones y acciones más recientes del presidente Gustavo Petro han desatado una nueva crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos. El Departamento de Estado, bajo el liderazgo del exsenador Marco Rubio, anunció este viernes que revocará la visa del mandatario colombiano, acusándolo de incitar a la desobediencia militar y a la violencia tras encabezar en Nueva York una manifestación en apoyo al pueblo palestino. Petro, que ya regresaba a Bogotá cuando se conoció la medida, respondió con dureza desde sus redes sociales: denunció que la decisión viola las normas internacionales de inmunidad para jefes de Estado que participan en la ONU y llegó a proponer, con ironía, trasladar la sede del organismo a un país “más democrático”, como Doha.
El episodio se enmarca en la creciente confrontación de Petro con la política exterior estadounidense en Medio Oriente. En la Asamblea General de la ONU, el mandatario colombiano propuso la creación de una fuerza armada internacional para proteger a los palestinos, reforzando así sus acusaciones de genocidio contra Israel. Pero no se limitó a los foros diplomáticos: en una protesta callejera en Nueva York, acompañado del músico Roger Waters, Petro instó públicamente a los soldados estadounidenses a desobedecer órdenes que, en su visión, atentan contra la humanidad. Estas declaraciones, calificadas por Washington como “imprudentes e incendiarias”, precipitaron la decisión de cancelarle la visa.

En sus intervenciones, Petro dejó claro que busca movilizar tanto a la comunidad internacional como a la sociedad civil. Ordenó a todas las embajadas y consulados de Colombia promover activamente su resolución sobre Palestina y anunció que en su país abrirá inscripciones para voluntarios con experiencia militar que deseen unirse a esa eventual brigada internacional. Incluso insinuó que él mismo estaría dispuesto a participar, recordando su pasado en el movimiento guerrillero M-19. Su tono desafiante, lejos de aminorar las tensiones, profundiza la distancia con Estados Unidos, principal respaldo político y militar de Israel.
Este nuevo choque se suma a una relación ya deteriorada. Apenas unas semanas atrás, Washington retiró a Colombia la certificación como aliado clave en la lucha antidrogas, responsabilizando directamente al liderazgo de Petro. Aunque los lazos estratégicos entre los ejércitos y sectores económicos de ambos países siguen activos, la Casa Blanca ha dejado claro que su problema es con la figura del presidente colombiano. Revocar su visa, sin afectar directamente al Estado colombiano, es un mensaje contundente: EE. UU. pretende marcar límites a un aliado incómodo sin romper del todo una relación que sigue siendo esencial en el continente.
Fuente:
Osorio, C. (2025, September 27). Estados Unidos revoca la visa de Petro tras su protesta en favor de Palestina: “Sus acciones son imprudentes e incendiarias.” El País América Colombia. https://elpais.com/america-colombia/2025-09-27/estados-unidos-revoca-la-visa-de-petro-tras-su-protesta-en-favor-de-palestina-sus-acciones-son-imprudentes-e-incendiarias.html
