En Kenia, alrededor de ocho millones de mujeres son viudas y muchas de ellas enfrentan graves vulneraciones de derechos tras la muerte de sus esposos. La historia de Phaustine Nafula, expulsada de su hogar y despojada de todos sus bienes por la familia de su marido, refleja un patrón común: viudas acusadas, desheredadas y empujadas a la pobreza extrema sin protección legal efectiva. Su caso ilustra cómo muchas mujeres terminan en barrios marginales, trabajando en condiciones precarias para alimentar a sus hijos.
Las organizaciones locales denuncian que las viudas tienen enormes dificultades para acceder a la justicia, a programas de ayuda estatal o a recursos financieros que les permitan sobrevivir. Muchas no saben leer ni escribir, son víctimas de violencia de género y viven en entornos de alta inseguridad. En zonas rurales, la situación es aún más extrema: algunas se ven obligadas a intercambiar sexo por comida, vender a sus hijas por cantidades mínimas o aceptar la mutilación genital femenina ante la falta de protección masculina en el hogar.

Aunque la Constitución keniana de 2010 reconoce la igualdad entre hombres y mujeres y prohíbe la discriminación, la brecha entre la ley y la realidad es enorme. Abogadas de organizaciones como FIDA denuncian que las viudas no conocen sus derechos o no pueden ejercerlos porque carecen de dinero para trasladarse a los tribunales, no hablan los idiomas oficiales o dependen de tradiciones que aún niegan a las mujeres la propiedad de la tierra. Incluso con avances como la justicia digital, la falta de acceso a internet o teléfonos móviles sigue siendo una barrera.
A pesar de todo, algunas mujeres han logrado reconstruir su vida con redes de apoyo mutuo, demostrando la importancia de la solidaridad entre viudas. La historia de Rose Ndunge muestra cómo la organización comunitaria, el trabajo informal y la ayuda entre mujeres han sido claves para resistir. Sin embargo, el problema estructural persiste: en Kenia, quedar viuda no solo implica perder a una pareja, sino en muchos casos perder el hogar, la estabilidad económica y el reconocimiento como ciudadana con derechos.
Referencia:
Rodríguez, J. I. M. (2025, November 3). Forzada a vender a tu hija por 10 euros: el drama silencioso de las viudas en Kenia. El País. https://elpais.com/planeta-futuro/2025-11-03/forzada-a-vender-a-tu-hija-por-10-euros-el-drama-silencioso-de-las-viudas-en-kenia.html
