La crisis de los desaparecidos de México rodea una de las sedes del Mundial

A las afueras de Guadalajara, mientras el país se prepara para recibir el Mundial de 2026, la tierra cuenta otra historia. En un radio de apenas 15 kilómetros alrededor del Estadio Akron, colectivos de búsqueda han localizado al menos una decena de fosas clandestinas con más de 500 bolsas que contienen restos humanos. El contraste es brutal: la ilusión global del fútbol frente a una de las expresiones más crudas de la crisis de desapariciones en México. Lo que comenzó como hallazgos aislados en terrenos abandonados hoy dibuja un mapa del horror que rodea uno de los símbolos del México que quiere mostrarse al mundo.

El hallazgo no es producto del azar ni de investigaciones oficiales exhaustivas, sino del trabajo constante y doloroso de los colectivos de familiares y voluntarios. Personas como Jaime Aguilar, de Guerreros Buscadores de Jalisco, acompañan excavaciones porque aprendieron que, si no vigilan, los restos vuelven a quedar bajo tierra. La ausencia de forenses, la lentitud institucional y la desconfianza acumulada obligan a las víctimas a convertirse en investigadoras, peritas y guardianas de la memoria. “Todos los desaparecidos ya son nuestros”, dicen, en una frase que resume tanto la solidaridad como el abandono del Estado.

Jaime Aguilar, voluntario en el colectivo Guerreros Buscadores.

Las autoridades estatales aseguran avances: mejores tasas de localización, registros públicos y plataformas de transparencia. Sin embargo, esa narrativa choca con la realidad cotidiana de quienes reciben avisos anónimos, señalan puntos de búsqueda y esperan semanas (o meses) a que lleguen las máquinas necesarias. Mientras se anuncian obras, parques renovados y vialidades modernizadas para el Mundial, las fosas siguen apareciendo. Para los colectivos, este “embellecimiento” urbano se parece demasiado a un intento de ocultar lo que incomoda, de blanquear una ciudad construida también sobre ausencias.

Fuente: El País

Esta historia no es solo sobre fosas, sino sobre dignidad. Sobre madres y hermanas que escarban la tierra con miedo, cansancio y una tristeza que no se apaga, pero también con una fuerza colectiva que sostiene la búsqueda. Que esto ocurra tan cerca de un estadio mundialista no es una anécdota: es un recordatorio incómodo de que la violencia y la desaparición no están en los márgenes, sino en el corazón mismo de la vida cotidiana. Leer esta noticia completa es asomarse a esa contradicción y entender que, antes del espectáculo, hay una deuda humana que sigue abierta.

María de la Paz Aguilar, que busca a su hijo Sergio Vallarta Aguilar.

Referencia:

Rosete, E. (2025c, December 15). La crisis de los desaparecidos de México rodea una de las sedes del Mundial. El País México. https://elpais.com/mexico/2025-12-15/la-crisis-de-los-desaparecidos-de-mexico-rodea-una-de-las-sedes-del-mundial.html