La ciudad de El Fasher, en Darfur del Norte, se ha convertido en el epicentro de una de las masacres más atroces del conflicto sudanés. Según la Organización Mundial de la Salud, al menos 460 personas (entre pacientes y acompañantes) fueron asesinadas durante un ataque de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) contra el Hospital Materno Saudí. Las imágenes satelitales y los testimonios confirman ejecuciones masivas de civiles, incluidos mujeres y niños, en una ofensiva que Naciones Unidas considera motivada por razones étnicas y marcada por violencia sexual sistemática.
En apenas dos años y medio de guerra, la OMS ha registrado más de 180 ataques contra el sistema sanitario de Sudán, dejando más de 1.200 muertos. Sin embargo, el horror de El Fasher ha superado todos los precedentes: milicianos de las RSF, herederos de los tristemente célebres Janjawid, ejecutan a civiles desarmados, cuelgan cuerpos de árboles y usan el hambre como arma de guerra. Los refugiados que han logrado huir hacia Tawila relatan escenas dantescas de cuerpos amontonados y sangre cubriendo las calles.
La ONU y el Laboratorio de Investigación Humanitaria de Yale han denunciado un claro patrón de limpieza étnica contra las comunidades no árabes Fur, Zaghawa y Berti. El Gobierno estadounidense ya impuso sanciones a líderes de las RSF, responsables de repetir el genocidio que devastó Darfur entre 2003 y 2005. Tras más de 500 días de asedio, los paramilitares lograron tomar El Fasher, matando a más de 2.000 personas y dejando atrapadas a más de 200.000, la mitad de ellas niños. Solo unas 26.000 han conseguido escapar del asalto final.
La caída de El Fasher marca un punto de inflexión en la guerra civil sudanesa. Por primera vez, las RSF controlan todo Darfur, consolidando su poder con apoyo de mercenarios y presunto respaldo de Emiratos Árabes Unidos. El conflicto, que ya ha dejado más de 150.000 muertos y 12 millones de desplazados, es hoy la peor crisis humanitaria del mundo. Con el frente moviéndose hacia Kordofán y la posible amenaza sobre Jartum, la población civil sigue siendo la principal víctima de una guerra que desangra a Sudán y que la comunidad internacional apenas logra contener.
Referencia:
Naranjo, J. (2025, October 29). Los rebeldes matan al menos a 460 personas en un ataque contra un hospital materno en Sudán. El País. https://elpais.com/internacional/2025-10-29/miles-de-civiles-en-sudan-intentan-huir-de-las-ejecuciones-perpetradas-por-los-rebeldes-en-el-fasher.html
