La OMS advirtió en su Informe Global de Tuberculosis 2025 que los recortes presupuestarios impulsados por la administración de Donald Trump, particularmente a USAID y al Fondo Mundial podrían tener consecuencias devastadoras para la lucha contra la tuberculosis, la enfermedad infecciosa que más muertes causa en el mundo pese a ser prevenible y tratable. El organismo calcula que, si no se reemplaza la financiación perdida, dos millones de personas morirán prematuramente de aquí a 2035 y aparecerán 10 millones de casos adicionales. Esto ocurre en un momento en el que el mundo apenas comenzaba a recuperarse del retroceso provocado por la pandemia, que ya había aumentado en 700.000 las muertes previstas entre 2020 y 2023 al colapsar los sistemas de diagnóstico y tratamiento.
Expertas como Tereza Kasaeva, directora del Departamento de VIH y Tuberculosis de la OMS, señalan que los recortes representan “un grave desafío” y ponen en riesgo los pocos avances recientes. En 2024, aunque la incidencia y mortalidad disminuyeron ligeramente por primera vez desde 2020, los niveles siguen siendo superiores a los previos al covid-19. Además, la reducción de fondos ya está afectando labores esenciales: trabajadores comunitarios han sido despedidos, los programas de cribado se han ralentizado y el transporte de muestras a laboratorios se ha vuelto irregular. Todo ello profundiza la vulnerabilidad de los sistemas sanitarios en países de ingresos bajos y medios, muchos de los cuales dependen en más de 50% de financiamiento externo para combatir la enfermedad.
Frente a esta crisis, la OMS y organizaciones como el Fondo Mundial piden a los gobiernos aumentar de forma urgente su inversión nacional para evitar una catástrofe sanitaria. Países como Nigeria y Sudáfrica ya han comenzado a fortalecer sus presupuestos; sin embargo, el desafío es enorme, pues la financiación actual apenas cubre el 27% de lo necesario para cumplir las metas trazadas por Naciones Unidas. Expertos como Yogan Pillay, de la Fundación Gates, subrayan que las innovaciones, desde pruebas moleculares de bajo costo hasta diagnósticos asistidos por IA son esenciales, pero sólo serán útiles si los países pueden adoptarlas rápidamente. La advertencia es clara: sin acción inmediata, el mundo corre el riesgo de perder décadas de avances y enfrentar una expansión global de la tuberculosis mucho más severa que la provocada por la pandemia.
Referencia:
Puentes, A. (2025, 12 noviembre). Los recortes de Trump a la lucha contra la tuberculosis matarán a dos millones de personas en 2035 si no se recupera la financiación. El País. https://elpais.com/planeta-futuro/2025-11-12/los-recortes-de-trump-a-la-lucha-contra-la-tuberculosis-mataran-a-dos-millones-de-personas-en-2035-si-no-se-recupera-la-financiacion.html
