En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Benjamín Netanyahu buscó reforzar la idea de que Israel es una víctima injustamente señalada y rodeada de enemigos. Sin embargo, gran parte de sus afirmaciones fueron cuestionadas por datos verificables que las desmienten o matizan de forma significativa. Entre los ejemplos más evidentes está su insistencia en que Hamás roba la ayuda humanitaria destinada a Gaza, algo que ninguna agencia de la ONU ni investigación independiente ha podido corroborar. De hecho, los saqueos identificados suelen estar vinculados a población civil desesperada por hambre o a clanes locales con los que Israel habría pactado para mantener cierto control.
Otro punto conflictivo de su discurso fue la proporción de víctimas en Gaza. Netanyahu aseguró que las bajas civiles eran relativamente bajas en comparación con los combatientes, pero investigaciones recientes muestran lo contrario: más del 80% de los muertos son civiles, lo que sitúa el conflicto entre los más devastadores desde la Segunda Guerra Mundial. La cifra de más de 65.000 personas fallecidas en menos de dos años, muchas de ellas bajo los escombros, refleja la magnitud de una tragedia humanitaria que contradice la versión oficial israelí.

Netanyahu también afirmó que los palestinos nunca han creído en la solución de dos Estados, negando cualquier posibilidad de coexistencia. Sin embargo, la historia demuestra que desde finales de los años 80 la OLP reconoció a Israel y aceptó un futuro Estado palestino en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Israel, en cambio, nunca ha reconocido formalmente el derecho de los palestinos a tener un Estado propio y, bajo Netanyahu, las negociaciones de paz quedaron congeladas hace más de una década. Esta postura evidencia un bloqueo político más que una imposibilidad histórica de entendimiento.
Finalmente, el primer ministro utilizó cifras infladas o manipuladas para sostener su narrativa, como cuando afirmó que el 90% de los palestinos apoyaron el ataque del 7 de octubre de 2023. Encuestas serias señalan que ese respaldo nunca alcanzó tales niveles y que ha ido disminuyendo con el tiempo. También aseguró que Gaza era ya un Estado palestino “de facto”, cuando en realidad sigue siendo territorio ocupado según el derecho internacional. Incluso su referencia a la disminución de cristianos en Belén es engañosa: la causa principal no ha sido la Autoridad Palestina, sino las restricciones impuestas por la ocupación israelí y la falta de oportunidades económicas. Su discurso, en suma, refleja más un esfuerzo por reforzar su narrativa política que por ofrecer una visión ajustada a la realidad del conflicto.
Fuente:
Sánchez-Vallejo, M. A. (2025b, September 26). Netanyahu niega la hambruna en Gaza en una Asamblea de la ONU casi vacía como protesta por la masacre. El País. https://elpais.com/internacional/2025-09-26/netanyahu-niega-la-hambruna-en-gaza-en-una-asamblea-de-la-onu-casi-vacia-como-protesta-por-la-masacre.html
