Sheinbaum se reafirma ante el ataque a Venezuela: “La intervención nunca ha traído democracia”

La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos y la incursión militar en Caracas reavivaron uno de los debates más sensibles de América Latina: el de la intervención externa. Desde Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum fijó con claridad la postura de México y recordó que el continente “no pertenece ni a una doctrina ni a una potencia”, sino a sus pueblos. Su mensaje no solo condena el uso de la fuerza, sino que se inserta en una tradición histórica latinoamericana marcada por la desconfianza hacia las intervenciones estadounidenses y sus consecuencias en términos de violencia, inestabilidad y pérdida de soberanía.

El operativo ordenado por Donald Trump (con bombardeos, decenas de muertos y el traslado del presidente venezolano y su esposa a un tribunal en Nueva York) sacudió al continente y encendió alarmas diplomáticas. México, junto con Chile, Brasil, Colombia, Uruguay y España, rechazó de forma conjunta las acciones militares unilaterales, calificándolas como un precedente peligroso. La imagen de Estados Unidos proclamando, de facto, el control sobre Venezuela y mencionando abiertamente el petróleo como botín estratégico refuerza la lectura de que no se trató solo de un acto judicial, sino de un mensaje geopolítico de fuerza.

Nicolás Maduro escoltado por agentes de la DEA, en Nueva York, este lunes.

Frente a ese escenario, Sheinbaum articuló una crítica de fondo al orden internacional que Trump parece impulsar. Apeló a figuras históricas, a la Constitución mexicana y a la Carta de la ONU para subrayar que la invasión y la acción unilateral no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI. En contraste, defendió una visión alternativa centrada en la cooperación, la integración regional y el desarrollo compartido, especialmente en un contexto de competencia económica global y del creciente peso de Asia.

La posición mexicana cobra mayor relevancia por la ambigüedad del propio Trump hacia la región, que ha insinuado posibles intervenciones en México, Cuba y Colombia, mientras lanza descalificaciones personales contra líderes latinoamericanos. Aun así, Sheinbaum insiste en una estrategia de diplomacia y “cabeza fría”: rechazo absoluto a cualquier intervención, pero cooperación pragmática en materia de seguridad, control fronterizo y combate al narcotráfico. Ese delicado equilibrio (cooperación sin subordinación) define hoy la apuesta de México y plantea una pregunta central para la región: cómo defender la soberanía sin quedar atrapada entre la confrontación abierta y la dependencia.

Referencia:

Guillén, B. (2026, Enero 5). Sheinbaum se reafirma ante el ataque a Venezuela: “La intervención nunca ha traído democracia.” El País México. https://elpais.com/mexico/2026-01-05/sheinbaum-se-reafirma-ante-el-ataque-a-venezuela-la-intervencion-nunca-ha-traido-democracia.html