Cooperación bilateral en un contexto de tensión
México y Estados Unidos reforzaron su cooperación en materia de seguridad durante la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada en Buenos Aires. El encuentro reunió a representantes de más de 100 países y permitió mostrar una relación bilateral enfocada en el combate al crimen organizado.
En este contexto, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, destacó el intercambio de información con la Administración para el Control de Drogas (DEA). Asimismo, el director de la agencia estadounidense, Terrance Cole, calificó a Harfuch como un socio de confianza y destacó su colaboración con las instituciones estadounidenses.
Sin embargo, este acercamiento ocurre mientras la relación política entre ambos gobiernos atraviesa nuevas tensiones. Las diferencias incluyen acusaciones de injerencia, cuestiones relacionadas con visas y desacuerdos sobre la cooperación frente al crimen organizado.
Por lo tanto, el encuentro en Buenos Aires mostró una separación entre las diferencias políticas y los mecanismos operativos de cooperación en seguridad. Ambos países mantienen canales de coordinación pese a los desacuerdos que afectan otros ámbitos de la relación bilateral.
Inteligencia y operaciones contra el crimen organizado
Durante su intervención, García Harfuch señaló que el intercambio de inteligencia entre México y Estados Unidos se ha acelerado durante los últimos meses. Específicamente, destacó el intercambio de información estratégica y operativa para localizar objetivos prioritarios y fortalecer investigaciones.
Asimismo, el funcionario mexicano presentó resultados de la estrategia de seguridad del Gobierno de Claudia Sheinbaum. Entre ellos, mencionó 63.500 personas detenidas por delitos de alto impacto, 32.800 armas aseguradas y 518 toneladas de drogas decomisadas durante casi dos años de administración.
García Harfuch también destacó la cooperación que permitió desarrollar operaciones contra organizaciones criminales. Entre los ejemplos mencionados se encuentra la operación contra Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Además, México y Estados Unidos han incrementado la coordinación financiera contra organizaciones criminales. La Unidad de Inteligencia Financiera mexicana y la Oficina de Control de Activos Extranjeros estadounidense trabajan conjuntamente para identificar redes financieras vinculadas con estas organizaciones.
Implicaciones institucionales y perspectivas
El fortalecimiento de estos mecanismos puede ampliar la capacidad de ambos países para combatir organizaciones criminales con operaciones transnacionales. Asimismo, el intercambio de inteligencia permite desarrollar investigaciones paralelas y coordinar acciones contra estructuras que operan a ambos lados de la frontera.
No obstante, la cooperación también enfrenta desafíos relacionados con la soberanía y la confianza institucional. México ha mantenido una posición crítica frente a cualquier mecanismo que pueda interpretarse como intervención extranjera en asuntos internos. Por ello, la continuidad de la cooperación dependerá de mantener mecanismos coordinados dentro de los límites establecidos por cada gobierno.
En este sentido, la participación de Harfuch en la conferencia de la DEA representa una señal institucional de continuidad. La decisión resulta relevante porque inicialmente el Gobierno mexicano había considerado no participar debido a los antecedentes de tensión entre México y la agencia estadounidense.
Por consiguiente, el encuentro evidencia que ambos gobiernos buscan preservar la cooperación en seguridad como un componente estratégico de su relación bilateral. Esta dinámica podría mantenerse incluso mientras persistan diferencias políticas en otros ámbitos.
Relevancia internacional
La noticia tiene una alta relevancia internacional porque involucra directamente a México y Estados Unidos, dos países cuya seguridad está vinculada por una extensa frontera y por la actividad de organizaciones criminales transnacionales. La cooperación entre ambos gobiernos tiene implicaciones para el combate al narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de dinero y la seguridad regional.
Para el OGU, la nota resulta especialmente relevante porque permite analizar la relación entre seguridad internacional, cooperación bilateral, inteligencia, crimen organizado transnacional y soberanía nacional. Además, muestra cómo dos Estados pueden mantener mecanismos de cooperación operativa en materia de seguridad mientras enfrentan tensiones políticas y diplomáticas en otros ámbitos. La participación de más de 100 países en la conferencia también evidencia que el combate contra las redes criminales requiere mecanismos de coordinación internacional.
Reference / Referencia: El País. (2026, 19 de agosto). Omar García Harfuch y el director de la DEA sellan una alianza en seguridad lejos de la tensión entre México y Estados Unidos. Artículo original en El País
