El domingo 31 de agosto, la jueza federal de distrito Sparkle Sooknanan emitió una orden de emergencia para detener la deportación de varias decenas de niños guatemaltecos no acompañados a su país de origen.
En el transcurso de la mañana del 31 de agosto, varios grupos de defensores de derechos humanos de migrantes solicitaron frenar inmediatamente la deportación de niños guatemaltecos en Texas, se estima que el número de potenciales afectados puede rondar los 600.
La jueza emitió una orden de restricción temporal que prohíbe la deportación de los menores migrantes por un periodo de 14 días.
Por su parte, el gobierno estadounidense, especialmente el asesor de inmigración de la Casa Blanca, Stephen Miller, criticó la resolución de la jueza y argumentó que los niños se trasladarían a Guatemala para reunirse con sus padres y que el fallo de Sooknanan impedía a los menores reunirse con sus familias.