El Kremlin toma el control absoluto sobre internet en Rusia

A partir del 1 de marzo de 2026, el Gobierno ruso podrá desconectar completamente a sus ciudadanos del resto del mundo digital. La nueva resolución 1667 otorga a Roskomnadzor, el organismo encargado de vigilar las telecomunicaciones, poderes absolutos para controlar y censurar todo el tráfico de internet en Rusia. Bajo la supervisión directa del Servicio Federal de Seguridad (FSB), antiguo KGB, esta medida permite al Kremlin aislar el llamado Runet (la red rusa) bajo el argumento de proteger al país de “amenazas externas”, sin ninguna garantía de respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Con esta norma, el Kremlin formaliza un control que ya venía ejerciendo desde la invasión a Ucrania en 2022, cuando bloqueó miles de páginas web, ralentizó plataformas como YouTube y restringió el uso de aplicaciones de mensajería. Además, se obliga a las empresas de telecomunicaciones a seguir las órdenes del Estado y a reportar directamente al FSB. La resolución no solo legaliza la censura previa, sino que establece el marco para un posible aislamiento total de internet, impidiendo incluso el uso de VPN y herramientas que hasta ahora permitían eludir los bloqueos.

El control digital se enmarca en una estrategia más amplia de represión informativa. En los últimos meses, el Kremlin ha limitado el acceso a mensajes y llamadas internacionales, y ha criminalizado la simple lectura en línea de contenidos considerados “extremistas”, que incluyen desde organizaciones ambientalistas como Greenpeace hasta el contenido LGTB o referencias a opositores como Alexéi Navalni. De hecho, ya se ha iniciado el primer juicio contra un joven acusado de leer noticias sobre grupos ucranianos prohibidos, lo que demuestra cómo el control tecnológico se traduce directamente en persecución política.

Paradójicamente, la medida ha generado rechazo tanto entre sectores opositores como entre nacionalistas radicales, que ven en ella la muerte definitiva de la libertad digital. Algunos usuarios de Telegram lamentan la pérdida del “internet libre, salvaje y abierto” de décadas pasadas, mientras que expertos advierten del riesgo de crear burbujas informativas y un aislamiento generacional. Según una encuesta oficial, casi el 40% de los jóvenes rusos nacidos desde los años noventa ya usa herramientas para evadir la censura, lo que evidencia una creciente brecha entre la Rusia del control estatal y la que busca mantener viva su conexión con el mundo exterior.

Referencia:

Cuesta, J. G. (2025, November 10). El Kremlin toma el control absoluto sobre internet en Rusia. El País. https://elpais.com/internacional/2025-11-10/el-kremlin-toma-el-control-absoluto-sobre-el-internet-de-rusia.html#?rel=lom