Las lenguas nativas en Bolivia en peligro: 30 de las 36 oficiales están en vías de extinción.

La diversidad lingüística enfrenta un panorama crítico.

Bolivia reconoció en su Constitución de 2009 a 36 lenguas indígenas como idiomas oficiales, junto con el español, con el propósito de fortalecer su preservación y revitalización. Sin embargo, pese a ese reconocimiento legal y a la creación de políticas e instituciones especializadas, la situación se ha deteriorado. La UNESCO clasificó en 2018 a 30 de estas lenguas en peligro de extinción, un diagnóstico que fue confirmado por los resultados del último censo, donde se identificó que 12 idiomas cuentan con menos de 100 hablantes y tres se encuentran prácticamente extinguidos.

La transmisión generacional y el uso cotidiano disminuyen.

Aunque cerca del 30 % de la población boliviana tiene una lengua indígena como idioma principal, la mayoría de los hablantes se concentra en el quechua, el aimara y el guaraní, que reúnen más de 2,2 millones de personas. No obstante, especialistas advierten que incluso estas lenguas presentan riesgos debido a que su uso suele limitarse al ámbito familiar y cada vez menos jóvenes las hablan. Además, en regiones como la Amazonía y el Chaco, donde se concentra la mayor diversidad lingüística, muchas comunidades han priorizado el español para facilitar la comunicación y responder a las dinámicas sociales actuales.

Factores sociales aceleran la pérdida de los idiomas.

Investigadores señalan que la disminución de las lenguas originarias responde a diversos factores históricos y sociales. Entre ellos destacan la discriminación hacia los hablantes, la percepción de que el español ofrece mayores oportunidades educativas y laborales, y la migración del campo hacia las ciudades, donde actualmente reside el 70 % de la población. Asimismo, la interrupción de la transmisión entre generaciones ha reducido significativamente el número de hablantes jóvenes, ya que muchas familias optan por enseñar únicamente español para evitar situaciones de exclusión o desventaja social.

Los especialistas piden acciones más allá del reconocimiento legal.

Si bien la oficialización de las lenguas indígenas fortaleció la identidad cultural y promovió iniciativas como la creación del Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas y la participación de Bolivia en el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032), los expertos consideran que estos esfuerzos han sido insuficientes. En consecuencia, proponen impulsar estrategias que favorezcan el uso cotidiano de las lenguas, vincularlas con oportunidades sociales y económicas, y fortalecer su transmisión familiar. Además, recuerdan que cada idioma conserva conocimientos sobre cultura, medicina, territorio y formas de vida cuya desaparición representaría una pérdida irreparable para la diversidad cultural.

Referencia

Ruvenal, C. (2026, Julio 22). Las lenguas nativas en Bolivia en peligro: 30 de las 36 oficiales están en vías de extinción. El País. https://elpais.com/america-futura/2026-07-23/las-lenguas-nativas-en-bolivia-en-peligro-30-de-las-36-oficiales-estan-en-vias-de-extincion.html