
Los europeos pagan actualmente cerca de un 33 % más por llenar la cesta de la compra en comparación con 2019. Aunque la inflación general en la eurozona se ha reducido hasta el 2 %, los precios de los alimentos siguen siendo elevados, con una inflación en torno al 3,2 % en agosto de 2025. Este contraste muestra que, a pesar de la mejora en otros sectores, el coste de los productos básicos de consumo sigue siendo un problema fuerte para las familias en la región.
En España, la subida es aún más marcada, alcanzando un 34 % más que en la etapa prepandemia. Artículos esenciales como la carne, la leche, la mantequilla y el aceite de oliva se han encarecido de manera significativa, afectando directamente a la economía doméstica. Esta tendencia ha generado preocupación porque los alimentos son gastos ineludibles y las familias no pueden recortarlos fácilmente, lo que aumenta la presión sobre los presupuestos del hogar.
Las diferencias dentro de la Unión Europea también son notables. En países como Estonia, los precios han aumentado alrededor de un 57 %, mientras que en Chipre el incremento ronda el 20 %. Los hogares con menos ingresos son los más afectados, ya que destinan una parte mucho mayor de su presupuesto a la compra de alimentos y, por lo tanto, sienten con más fuerza el impacto de estas subidas. Esto refleja que la inflación alimentaria no solo es un desafío económico, sino también social, porque aumenta la desigualdad y la presión sobre los sectores más vulnerables.
Referencias:
Maturana, J. (2025, 27 septiembre). Los europeos pagan un tercio más por llenar la cesta de la compra que en 2019. Euronews. https://es.euronews.com/business/2025/09/27/los-europeos-pagan-un-tercio-mas-por-llenar-la-cesta-de-la-compra-que-en-2019-en-espana-un