El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, reconoce “miles de muertes” en las protestas y culpa a Trump de instigarlas

Las recientes protestas en Irán, consideradas las más graves en años, han dejado miles de muertos y han evidenciado la profundidad de la crisis interna que atraviesa el país. El líder supremo, Alí Jameneí, responsabilizó directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la violencia registrada, calificándolo de “criminal” y acusándolo de estar detrás de la inestabilidad y las muertes. Estas declaraciones se producen en un contexto de fuerte confrontación retórica y política, donde el régimen iraní busca desplazar la responsabilidad de la represión hacia actores externos.

Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre como respuesta al deterioro económico, pero rápidamente evolucionaron hacia consignas que exigían el fin del régimen clerical. Organizaciones de derechos humanos estiman que más de 3.000 personas han muerto, en su mayoría manifestantes, y que decenas de miles han sido detenidas. Frente a este escenario, el discurso oficial ha insistido en presentar las protestas como una operación orquestada por Estados Unidos e Israel, una narrativa recurrente del régimen para deslegitimar el descontento social y justificar el uso de la fuerza.

Desde Washington, Trump ha adoptado una postura ambigua. Por un lado, ha amenazado con intervenir si el régimen iraní ejecutaba a manifestantes; por otro, llegó a agradecer públicamente a Teherán por supuestamente cancelar ahorcamientos masivos, algo que Irán negó. Esta dinámica refleja una guerra discursiva en la que ambas partes buscan posicionarse ante la opinión pública internacional, mientras la situación dentro del país sigue deteriorándose.

Finalmente, la respuesta judicial del Estado iraní ha endurecido aún más el panorama. Las autoridades han advertido que los detenidos enfrentarán castigos severos bajo la figura de mohareb, un delito religioso que puede implicar la pena de muerte. Esto confirma que el régimen ha optado por la represión como principal herramienta para contener el descontento, cerrando espacios al diálogo y profundizando la brecha entre el poder político-religioso y una sociedad cada vez más inconforme y movilizada.

Referencia:

Reuters. (2026, Enero 17). El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, reconoce “miles de muertes” en las protestas y culpa a Trump de instigarlas. El País. https://elpais.com/internacional/2026-01-17/el-lider-supremo-de-iran-ali-jamenei-reconoce-miles-de-muertes-en-las-protestas-y-culpa-a-trump-de-instigarlas.html