Elecciones en Japón: el fenómeno Takaichi cambia el ritmo político del país

Japón vive unas elecciones decisivas marcadas por el ascenso meteórico de Sanae Takaichi, la primera mujer en liderar el Gobierno del país, quien en apenas tres meses en el cargo ha logrado consolidarse como una figura política de masas. Con un discurso centrado en la seguridad nacional, la autosuficiencia económica, el aumento de salarios y el fortalecimiento tecnológico, la primera ministra ha logrado movilizar a sectores diversos de la sociedad, desde jóvenes hasta adultos mayores. Su campaña, cargada de promesas y símbolos de fortaleza nacional, ha convertido los comicios en una especie de referéndum sobre su liderazgo, mientras las encuestas anticipan una victoria amplia del Partido Liberal Democrático (PLD).

El éxito de Takaichi se explica, en parte, por su capacidad para frenar el avance de fuerzas populistas de extrema derecha que capitalizaban el descontento social con un discurso antiinmigración. Su perfil ultraconservador y su imagen de firmeza han permitido al PLD recuperar apoyo electoral tras la crisis política que provocó la pérdida de la mayoría parlamentaria y la dimisión del anterior primer ministro. Además, su figura ha sido respaldada por referentes internacionales como Donald Trump y evocada simbólicamente con líderes como Margaret Thatcher, reforzando su proyección como líder fuerte en un contexto de incertidumbre económica y social.

Uno de los temas más sensibles de la campaña ha sido la inmigración, que, aunque representa un porcentaje relativamente bajo de la población japonesa, se ha convertido en un foco de tensión política y social. El aumento de residentes extranjeros y los episodios de discriminación, especialmente contra la comunidad kurda, han revelado un clima de polarización en una sociedad envejecida y con graves problemas demográficos. Para algunos analistas, los inmigrantes se han transformado en chivos expiatorios de problemas estructurales más profundos, como el decrecimiento poblacional y el encarecimiento del costo de vida, mientras el debate sobre cómo convivir con la diversidad se vuelve cada vez más urgente.

La campaña electoral, breve y relativamente silenciosa, ha expuesto una fuerte polarización ideológica entre fuerzas conservadoras, progresistas y nacionalistas, con la economía, la seguridad y el militarismo como ejes centrales. Takaichi, defensora de un Japón con mayor poder militar y menos restricciones pacifistas, ha generado preocupación entre sectores pacifistas y opositores que temen un giro agresivo en la política exterior, especialmente frente a China y Taiwán. Así, más allá de los resultados electorales, estas elecciones reflejan una transformación profunda del panorama político japonés y plantean una pregunta clave: hacia qué tipo de potencia quiere convertirse Japón en un mundo cada vez más inestable.

Referencia:

Abril, G. (2026b, February 7). Elecciones en Japón: el fenómeno Takaichi cambia el ritmo político del país. El País. https://elpais.com/internacional/2026-02-07/elecciones-en-japon-el-fenomeno-takaichi-cambia-el-ritmo-politico-del-pais.html