El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un nuevo acuerdo petrolero con Venezuela que ha generado una fuerte polémica. El acuerdo se produce después de meses de tensión entre ambos países, durante los cuales Estados Unidos aplicó medidas de presión contra Venezuela y realizó una operación militar para detener al entonces presidente Nicolás Maduro. Posteriormente, Washington reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta interina.
El acuerdo establece que Estados Unidos tendrá el control mayoritario de 17 yacimientos petroleros venezolanos, que reúnen alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas probadas. El proyecto tendrá una duración de 25 años y busca alcanzar una producción superior a 1,5 millones de barriles diarios. Trump aseguró que será un acuerdo histórico y que no tendrá costo para los contribuyentes estadounidenses. Rodríguez, por su parte, afirmó que Venezuela podría recibir más de US$100.000 millones en inversiones y unos US$209.000 millones en ingresos para el Estado.
El proyecto incluye la participación de empresas internacionales como Repsol, Eni, Shell y BP. Rodríguez también aseguró que Venezuela conservará la propiedad y la soberanía sobre sus recursos. Según sus cálculos, el país recibiría cerca de US$19 por cada barril producido y vendido, tomando como referencia un precio de US$65 por barril.
Uno de los principales argumentos a favor del acuerdo es la necesidad de recuperar la industria petrolera venezolana. A pesar de contar con las mayores reservas de petróleo del mundo, Venezuela pasó de producir más de 3 millones de barriles diarios en 1998 a unos 500.000 en 2019. Los expertos relacionan esta caída con la falta de inversión, la corrupción, la mala gestión de PDVSA y las sanciones estadounidenses. Para recuperar la producción, Venezuela necesitaría alrededor de US$100.000 millones de inversión durante varios años.
Estados Unidos también obtiene beneficios importantes. El acceso a las reservas venezolanas podría aumentar su suministro de petróleo y ayudar a reforzar sus reservas estratégicas. Trump sostiene que el acuerdo podría contribuir a reducir el precio de la gasolina en Estados Unidos. Además, tener mayor acceso al petróleo venezolano puede fortalecer la posición estadounidense frente a países como China y Rusia.
Sin embargo, el acuerdo ha provocado críticas por la falta de transparencia y las dudas sobre la soberanía venezolana. El anuncio se realizó sin un debate público previo en Venezuela, y todavía existen preguntas sobre cómo se administrarán los ingresos obtenidos del petróleo. También se cuestiona que Delcy Rodríguez, al no haber sido elegida mediante elecciones, tenga la autoridad para aprobar un acuerdo de esta importancia.
Otro motivo de preocupación es su posible impacto político. Algunos analistas temen que la cooperación económica entre Trump y Rodríguez reduzca el interés de Estados Unidos en promover una transición democrática en Venezuela. Si el acuerdo resulta beneficioso para Washington, podría existir menos presión para impulsar nuevas elecciones.
En conclusión, el acuerdo puede representar una oportunidad para recuperar la industria petrolera venezolana y generar importantes inversiones. Sin embargo, la falta de transparencia, las dudas sobre la legitimidad del gobierno y el control estadounidense sobre una parte importante del petróleo generan preocupación. El verdadero impacto del acuerdo dependerá de si las inversiones se concretan, cómo se administran los ingresos y qué consecuencias tiene para el futuro económico y político de Venezuela.
Bermúdez, Á. (2026, 31 de agosto). En qué consiste el “mayor acuerdo petrolero de la historia” anunciado por EE.UU. y Venezuela y por qué es tan polémico. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/c783xln84p1o
