Google lanza su primer satélite para llevarse los centros de datos al espacio

l artículo presenta el lanzamiento del primer satélite del proyecto Suncatcher de Google, una iniciativa que investiga la posibilidad de trasladar parte de la capacidad de los centros de datos al espacio. El prototipo fue lanzado desde California mediante un cohete Falcon 9 y contiene cuatro chips TPU, procesadores utilizados por Google para inteligencia artificial. Su objetivo principal es comprobar si estos componentes pueden funcionar de manera confiable bajo condiciones espaciales, especialmente frente a la radiación. El País

A largo plazo, Google plantea crear redes de cientos de satélites conectados mediante comunicación láser, capaces de realizar tareas de computación, almacenar información sensible y servir como respaldo de los servidores terrestres. Sin embargo, estos sistemas no sustituirían a los centros de datos convencionales, sino que funcionarían como complemento. El proyecto todavía enfrenta dificultades como el elevado costo de los lanzamientos, la radiación, la obsolescencia de los procesadores y la necesidad de disipar el calor producido por los chips en el vacío espacial. Google estima que el desarrollo de esta tecnología podría tomar alrededor de 15 años. El País

Objetivo del proyecto: Google lanzó el primer satélite de su proyecto Suncatcher para investigar la viabilidad de enviar centros de datos con capacidad de procesamiento al espacio exterior.

Tecnología a bordo: El satélite, desarrollado con la empresa Planet Labs, incorpora cuatro procesadores propietarios TPU (Tensor Processing Unit). Esta potencia equivale a una de las miles de unidades presentes en sus centros terrestres de IA.

Finalidad del prototipo: Evaluar la resistencia de sus procesadores ante la radiación y tormentas solares. El satélite tiene una vida útil estimada de un año y se comunicará con Gemini por sesiones de 15 minutos.

Ventajas y desafíos: Ofrece como beneficio evitar el alto consumo de agua en la refrigeración terrestre. No obstante, enfrenta retos significativos respecto a la disipación de calor en el vacío, el impacto de la radiación y los elevados costes de transporte orbital.

Estrategia a futuro: La meta no es sustituir las instalaciones de la Tierra, sino construir redes conectadas vía láser como respaldo, archivo de seguridad o complemento computacional. La compañía proyecta lanzar dos artefactos de prueba adicionales en 2027.

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