En Sudamérica, la percepción del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur ha cambiado de manera significativa. Ya no se entiende únicamente como un instrumento económico, sino como una herramienta geopolítica clave para reposicionar a la región en un contexto internacional cada vez más inestable. El acuerdo, que se firmará en Asunción, es visto como una oportunidad para diversificar alianzas y reducir la dependencia histórica de Estados Unidos, especialmente ante el giro proteccionista y el creciente intervencionismo de la administración de Donald Trump.
El endurecimiento de la política exterior estadounidense, marcado por aranceles, presiones económicas y amenazas militares en la región, ha generado preocupación en países como Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. En este escenario, el pacto con la Unión Europea funciona como una especie de “seguro político”: refuerza la autonomía estratégica del Mercosur, le otorga mayor peso internacional y envía una señal de compromiso con reglas claras, cooperación y previsibilidad a largo plazo. Para Brasil, en particular, el acuerdo también tiene una dimensión de seguridad frente a la volatilidad del entorno hemisférico.

Además, el componente geopolítico se ve reforzado por el valor estratégico de los recursos naturales sudamericanos. Brasil emerge como un actor clave por sus reservas de tierras raras y minerales críticos, fundamentales para tecnologías energéticas, baterías y defensa, en un contexto de alta dependencia global de China. Sin embargo, desde una perspectiva económica, el acuerdo revela una relación asimétrica: mientras el Mercosur exporta principalmente productos agrícolas y materias primas, la Unión Europea coloca bienes industriales de alto valor agregado.
Diversos estudios advierten que los beneficios económicos del acuerdo serán limitados. El crecimiento proyectado del PIB del Mercosur es modesto y existe el riesgo de que la región quede atrapada en el rol de proveedor de bienes de bajo valor, con presión adicional sobre sus industrias locales. Aun así, en un mundo marcado por la rivalidad entre Estados Unidos y China, el acuerdo UE-Mercosur ofrece a Sudamérica una alternativa estratégica. El desafío, como señalan varios analistas, será no sobrecargar el pacto de expectativas y, al mismo tiempo, mantener abiertas otras opciones de inserción internacional.
Referencia:
Lichterbeck, P. (2026, January 16). La nueva importancia para Sudamérica del acuerdo UE-Mercosur. dw.com. https://www.dw.com/es/la-nueva-importancia-para-sudam%C3%A9rica-del-acuerdo-ue-mercosur/a-75541969
