Ucrania: al menos 85 civiles muertos en cuatro días por una nueva ola de ataques rusos

Los recientes bombardeos rusos en Ucrania han causado decenas de muertes y numerosos heridos, incluidos niños. Los ataques han alcanzado autobuses, viviendas, hospitales e infraestructuras energéticas, poniendo en peligro a la población durante sus actividades cotidianas.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su horror por la magnitud de los ataques. El jueves, un bombardeo ruso alcanzó dos autobuses municipales en Kramatorsk, en el este del país. Según las autoridades ucranianas, al menos 30 personas murieron y 18 resultaron heridas. Tras el ataque, el transporte público quedó suspendido.

Kramatorsk es una ciudad estratégica de la región de Donetsk, donde sus habitantes viven bajo la amenaza constante de los bombardeos. Sin embargo, Türk recordó que la proximidad del frente no elimina la obligación de proteger a la población civil.

Niños y trabajadores entre las víctimas

El miércoles, un bombardeo provocó el derrumbe de un edificio residencial de cinco plantas en Pryluky, al noreste de Kyiv. Según el balance difundido el jueves, al menos 22 personas murieron, incluidos cinco niños, y más de 50 resultaron heridas. La ONU advirtió que la cifra de víctimas podría aumentar mientras continuaban las labores de rescate.

Los ataques también afectaron a Kremenchuk, Oleksandriia y Kyiv. Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), cerca de 50 civiles, entre ellos seis niños, murieron y 170 resultaron heridos entre el miércoles y la mañana del jueves, de acuerdo con un balance previo a las últimas actualizaciones.

Los centros médicos y los equipos de emergencia tampoco han quedado al margen. Ataques registrados en Kryvyi Rih, Kramatorsk y Zaporiyia afectaron a hospitales, ambulancias y trabajadores sanitarios, incluidos miembros de la Cruz Roja Ucraniana.

Los ataques energéticos agravan el riesgo ante el invierno

La ofensiva también ha dañado subestaciones eléctricas y centrales de generación. Como resultado, varias regiones sufren cortes de emergencia y apagones programados justo cuando bajan las temperaturas y aumenta la necesidad de calefacción.

Más de cuatro años y medio después del inicio de la invasión rusa a gran escala, los ataques siguen alterando la vida cotidiana y dificultan la reparación de las infraestructuras. Ante esta situación, las organizaciones humanitarias distribuyen alimentos, productos de higiene y ayuda económica, además de ofrecer refugio, asistencia jurídica y apoyo psicológico.

La ONU también coordinó el envío de cerca de dos toneladas de alimentos, medicamentos y productos de higiene a Beryslav, en la región de Jersón, donde el acceso humanitario continúa siendo limitado.

La ONU pide investigar los ataques

Türk expresó asimismo su preocupación por las informaciones sobre civiles muertos o heridos en ataques ucranianos en territorios ocupados y en Rusia. Recordó que los ataques deliberados contra civiles podrían constituir crímenes de guerra y pidió investigar los hechos y procesar a los responsables.

La ONU advierte que la intensificación de los bombardeos aumenta las víctimas y agrava las necesidades humanitarias. Mientras continúan los ataques, la población ucraniana afronta nuevos riesgos por la destrucción de viviendas, la interrupción de servicios esenciales y la llegada del invierno.

Noticias ONU. (2026, 8 de octubre). Ucrania: al menos 85 civiles muertos en cuatro días por una nueva ola de ataques rusos. Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2026/10/1542030