Donald Trump volvió a tensar la relación con Canadá al amenazar públicamente a su primer ministro, Mark Carney, con imponer aranceles del 100% si el país profundiza sus vínculos comerciales con China. La advertencia, difundida a través de Truth Social, refleja el estilo confrontativo del presidente estadounidense, quien recurre a la presión económica y a un discurso alarmista para marcar límites claros a sus aliados. Más que una preocupación comercial puntual, el mensaje busca frenar cualquier intento de Canadá por actuar con mayor autonomía frente a Estados Unidos.
El lenguaje utilizado por Trump no es casual. Al referirse a Carney como “gobernador”, reactiva una provocación simbólica que cuestiona la soberanía canadiense y refuerza la idea de subordinación. Aunque el término tiene un doble sentido técnico por el pasado de Carney en bancos centrales, el uso político es evidente: sugerir que Canadá debería comportarse como una extensión del poder estadounidense. Este tipo de retórica profundiza la asimetría entre ambos países y erosiona una relación históricamente cercana.
La amenaza llega poco después del discurso de Carney en el Foro Económico Mundial de Davos, donde alertó sobre laruptura del orden internacional y llamó a los países medianos a cooperar entre sí frente a las imposiciones de las grandes potencias. Sin mencionar directamente a Trump, el mensaje fue interpretado como una crítica frontal al enfoque de “America First”, que privilegia la coerción sobre el multilateralismo. En este contexto, el acercamiento comercial de Canadá a China responde a una estrategia de diversificación destinada a reducir su dependencia de un socio cada vez más impredecible.
Este episodio no es aislado, sino parte de una escalada más amplia de tensiones. En los últimos meses, Trump ha impuesto diversos aranceles a productos canadienses y Canadá sigue siendo el único país del G7 sin un acuerdo comercial con Estados Unidos. La situación evidencia un cambio profundo en la política exterior estadounidense, donde incluso las alianzas más estables quedan sujetas a amenazas y castigos económicos. Más allá del conflicto bilateral, el caso ilustra cómo el actual escenario internacional se mueve entre la cooperación forzada y la competencia abierta, redefiniendo las reglas del juego global.
Referencia:
González, J. S. (2026, Enero 24). Trump amenaza a Canadá con aranceles del 100% si firma un acuerdo comercial con China. El País. https://elpais.com/internacional/2026-01-24/trump-amenaza-a-canada-con-aranceles-del-100-si-firma-un-acuerdo-comercial-con-china.html#?rel=lom
