PISA abre nuevamente el debate sobre el modelo educativo mexicano.
Los resultados de PISA 2025 reavivaron la discusión sobre el estado de la educación en México y los alcances de la Nueva Escuela Mexicana, implementada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el modelo y cuestionó las limitaciones de aplicar una misma evaluación a países con realidades distintas. Por su parte, la Unión Nacional de Padres de Familia interpretó los resultados como una confirmación de las deficiencias que ha señalado desde 2019. El debate contrapone la validez de la prueba con la necesidad de atender los aprendizajes.
El desempeño mexicano permanece por debajo de la OCDE.
México obtuvo 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, resultados inferiores a los promedios de la OCDE. En matemáticas, solo 30% de los estudiantes alcanzó las competencias básicas, frente al 65% de promedio internacional, mientras que 70% no logró ese nivel. Además, la proporción de alumnos con desempeño insuficiente aumentó 13 puntos porcentuales desde 2015. Aunque la OCDE reconoce retrocesos generales en matemáticas y lectura entre sus miembros, Marco Fernández advierte que las deficiencias mexicanas repercuten en la preparación laboral y en las oportunidades futuras de los estudiantes.
La Nueva Escuela Mexicana enfrenta cuestionamientos sobre sus resultados
La discusión también se concentra en los cambios curriculares de la Nueva Escuela Mexicana, que incorporó las matemáticas al campo formativo “Saberes y Pensamiento Científico” en lugar de mantenerlas como asignatura independiente. La modificación ha generado críticas por una posible pérdida de centralidad de esta disciplina. Fernández señala además una reducción de 73% en los cursos de capacitación docente y de 50,1% en materiales educativos durante los últimos años. Para el especialista, las dificultades observadas en PISA deberían utilizarse como evidencia para identificar áreas de mejora y diseñar políticas educativas más eficaces.
Padres de familia advierten una crisis educativa estructural.
La Unión Nacional de Padres de Familia sostiene que los resultados respaldan sus críticas hacia los nuevos modelos educativos y cuestiona la estructura curricular, la profundidad de los contenidos, la formación docente, los libros de texto y la articulación entre currículo, enseñanza y evaluación. Uno de sus datos más preocupantes es que 41,8% de los estudiantes mexicanos de 15 años se encuentra en niveles bajos simultáneamente en ciencias, lectura y matemáticas, frente al 19,7% de la OCDE. Además, apenas 0,5% alcanza los niveles más altos de desempeño.
Gobierno y sociedad enfrentan el reto de convertir los resultados en acciones.
Claudia Sheinbaum y el secretario de Educación, Mario Delgado, cuestionaron el alcance y la representatividad de PISA, mientras que la UNPF rechazó que los resultados puedan explicarse principalmente por factores externos como el uso de dispositivos digitales. La organización exige un plan educativo de mediano y largo plazo, con metas medibles y mecanismos de rendición de cuentas. Para Marco Fernández, el desafío consiste en superar la falta de autocrítica y transformar los datos en políticas públicas eficaces. El debate evidencia que la evaluación internacional puede funcionar como punto de partida para revisar decisiones educativas y fortalecer los aprendizajes fundamentales.
Referencia
Castillo Jiménez, E., & Blanco, S. (2026, 8 de septiembre). El Gobierno rebate a PISA y los padres de familia cuestionan la Nueva Escuela Mexicana por los malos resultados. EL PAÍS. https://elpais.com/mexico/2026-09-08/el-gobierno-rebate-a-pisa-y-los-padres-de-familia-cuestionan-la-nueva-escuela-mexicana-por-los-malos-resultados.html
