Terremoto en Colombia: la ONU alerta sobre el riesgo de reclutamiento infantil tras el cierre de escuelas

La Organización de las Naciones Unidas advirtió que el terremoto ocurrido en Colombia puede aumentar el riesgo de reclutamiento infantil en Chocó y Valle del Cauca, regiones donde operan grupos armados ilegales. El sismo afectó a más de 3.800 centros educativos y alteró la educación de más de un millón de estudiantes. Cerca de 178.000 alumnos estudian en sedes que sufrieron daños estructurales graves. En Chocó, algunas escuelas rurales quedaron completamente destruidas, otras colapsaron parcialmente y varias permanecen en riesgo. Naciones Unidas considera que restablecer las clases es fundamental no solo para garantizar la continuidad educativa, sino también para devolver a los niños espacios de protección frente a la violencia y el reclutamiento.

Una emergencia agravada por el conflicto.

El terremoto de magnitud 7,4, ocurrido el 10 de agosto de 2026, ha dejado 331 personas fallecidas, 4.449 heridas y 219 desaparecidas. En total, más de 406.000 personas han resultado afectadas en 15 departamentos y 496 municipios. Muchas de las comunidades más afectadas ya enfrentaban pobreza, aislamiento y violencia armada. En Chocó, las dificultades para acceder por carretera y río, junto con problemas de electricidad y conectividad, han impedido conocer completamente las necesidades de algunas comunidades rurales afrocolombianas e indígenas. Además, unas 95 personas afrocolombianas fueron desplazadas de Charco Hondo, en Sipí, mientras existe riesgo de nuevos desplazamientos.

Una respuesta humanitaria que continúa.

Desde el 10 de agosto, Naciones Unidas y sus socios humanitarios han brindado asistencia a aproximadamente 72.000 personas en 36 municipios de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. La ayuda incluye alimentos, agua, atención médica, medicamentos, alojamiento, apoyo psicosocial y servicios de protección y educación. Las autoridades locales y las organizaciones indígenas y afrocolombianas han desempeñado un papel fundamental en las zonas más aisladas, aunque algunos municipios se encuentran desbordados por la magnitud de la emergencia. En Buenaventura, por ejemplo, más de 54 viviendas del barrio Lleras fueron destruidas o presentan riesgo de derrumbe, evidenciando que las necesidades abarcan tanto la infraestructura como la protección de las comunidades.

Recursos insuficientes para la recuperación.

Naciones Unidas estima que 1,2 millones de personas necesitan asistencia, de las cuales aproximadamente 127.000 han sido identificadas como prioritarias. El plan humanitario requiere 148,1 millones de dólares, incluidos 82,2 millones para las necesidades más urgentes. Hasta el momento se han movilizado más de 40 millones de dólares, además de 5 millones provenientes del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia de Naciones Unidas, lo que representa alrededor del 40% de las necesidades urgentes. Los recursos deben cubrir vivienda, salud, medicamentos, agua potable, educación y recuperación de medios de vida. En los alojamientos temporales evaluados, 33% presenta necesidades de saneamiento e higiene, 31% problemas de acceso al agua y 22% necesidades alimentarias. La ONU subraya que la recuperación debe fortalecer también a los municipios y evitar que la reconstrucción reproduzca las vulnerabilidades que existían antes del terremoto.

Referencia

Quiñones, L. (2026, 28 de agosto). Terremoto en Colombia: la ONU alerta sobre el riesgo de reclutamiento infantil tras el cierre de escuelas. Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2026/08/1541849