Los ofrecimientos de ayuda internacional para atender el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el lunes permanecen, en gran medida, sin concretarse. El sismo ha dejado más de 200 muertos en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros. El Gobierno del recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella no ha activado formalmente un llamado internacional para incorporar equipos extranjeros de rescate, pese a las numerosas ofertas recibidas.
Colombia prioriza la ayuda humanitaria.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó que Colombia solicitó únicamente ayuda humanitaria en forma de insumos y rechazó, por ahora, el despliegue de personal extranjero. Su Gobierno enviará dos aviones de carga con 100 toneladas de ayuda. México también mantiene preparado un operativo con suministros y especialistas en rescate tras terremotos, pero la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que espera una solicitud formal de Bogotá. Chile y otros países latinoamericanos y europeos también han ofrecido asistencia.
Una respuesta internacional que permanece en espera.
Las ofertas han llegado desde gobiernos con posiciones políticas diversas, incluidos Chile, Argentina, Ecuador, México, Brasil y España. La principal excepción a la falta de personal internacional es Estados Unidos, que anunció 15,5 millones de dólares para refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños, además de activar un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres. La ONU también manifestó su disposición a colaborar y mantiene contacto con las autoridades colombianas para apoyar la respuesta gubernamental.
Falta de coordinación y transición gubernamental.
La respuesta se ha complicado porque el nuevo Gobierno todavía no ha designado a responsables de algunas entidades fundamentales para atender desastres. Entre ellas destaca la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), cuya dirección se esperaba asignar al ingeniero geólogo David Suárez Tamayo. La situación también está marcada por la ruptura del proceso de empalme con el Gobierno anterior de Gustavo Petro. Expertos señalan que la falta de coordinación está dificultando la activación del mecanismo de cooperación internacional.
Un sistema centralizado bajo presión.
La legislación colombiana establece que la UNGRD debe identificar las necesidades nacionales y, junto con la Cancillería, canalizar las solicitudes de ayuda hacia otros países y organismos internacionales. Sin embargo, especialistas consideran que el mecanismo enfrenta dificultades precisamente cuando las capacidades nacionales están sobrepasadas. La internacionalista Sandra Borda advierte que el Gobierno está aprendiendo sobre la marcha cómo funciona este sistema. Mientras continúan las labores de rescate, queda pendiente determinar si Bogotá solicitará finalmente equipos internacionales para reforzar la respuesta.
Referencia
Torrado, S. (2026, 11 de Agosto). Colombia rechaza el apoyo de personal internacional de rescate para atender el terremoto. El País. https://elpais.com/america-colombia/2026-08-11/colombia-rechaza-el-apoyo-de-personal-internacional-de-rescate-para-atender-el-terremoto.html
